miércoles, 12 de mayo de 2010

Hospitalizan a huelguistas del SME

Mie, May 12, 2010

Tres extrabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas fueron hospitalizados por insuficiencia renal, a 13 días de permanecer en el Zócalo mexiquense en una huelga de hambre.

Pese a esto los inconformes coincidieron en que no levantarán su protesta hasta que haya una respuesta concreta por parte del Gobierno federal sobre su situación laboral.

Las mentiras de Calderón

Daniel Lizárraga
Agencia Proceso 08-05-2010 22:51


Distrito Federal— El domingo 11 de octubre del 2009 las televisoras interrumpieron sus programas estelares para transmitir un mensaje del presidente Felipe Calderón: la empresa paraestatal Luz y Fuerza del Centro (LFC) sería liquidada.
Serio, muy serio, de traje negro y con una pequeña bandera mexicana prendida a la solapa, Calderón actuó ante los televidentes para anunciar que esa determinación –la extinción del organismo descentralizado y el despido de 44 mil trabajadores– era inaplazable.
A pesar de que el jefe del Ejecutivo habló de pérdidas, ineficiencias y corrupción en la paraestatal, los expedientes que pudieran sustentar o documentar sus dichos fueron enviados a reserva.
En busca de esa información, Proceso emprendió una investigación que el mes de abril pasado cumplió siete meses y a raíz de la cual el gobierno calderonista reconoció haber elaborado el expediente llamado Luz y Fuerza del Centro; Agosto del 2009 y el titulado Acta de la Primera Sesión Extraordinaria de la Comisión Intersecretarial de Gasto Público, Financiamiento y Desincorporación 2009.
Sin embargo, se determinó que ambos documentos sólo podrían desclasificarse después de 12 años, pues de acuerdo con las secretarías de Hacienda, de Energía y del Trabajo abrirlos antes del año 2021 sería tanto como permitir que los ex trabajadores –afiliados al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME)– pudieran realizar actos de sabotaje en el suministro de energía.
Al responder a un paquete de solicitudes de acceso a la información planteadas por este semanario, Hacienda sostuvo que los archivos sobre la extinción de LFC fueron reservados porque es un asunto de “seguridad nacional”, ya que los ex trabajadores podrían utilizar su contenido para apelar ante los tribunales internacionales, creando con ello un clima de inestabilidad en el marco del TLCAN.
Para sostener esa reserva por el plazo máximo que permite la Ley de Transparencia, Hacienda destacó que el SME tiene capacidad para poner de cabeza al país mediante bloqueos en calles y autopistas, aun cuando Luz y Fuerza del Centro abasteció de energía sólo al Distrito Federal, Morelos, Puebla, Hidalgo y el Estado de México.
No obstante, al analizar la respuesta de la Secretaría de Hacienda –por petición de Proceso–, el Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI) redujo a sólo dos años el tiempo de reserva de dichos expedientes, aunque también a su juicio contienen información sensible que “podría poner en riesgo la seguridad nacional”.
Pese a que en su mensaje Calderón utilizó dos veces la palabra “corrupción”, otras dos el término “ineficacia”, y acusó a los trabajadores de tener “prestaciones onerosas”, la investigación de este semanario determinó que en Los Pinos no cuentan con pruebas de actos de corrupción ni con datos concretos sobre las fallas técnicas, ineficiencias y privilegios sindicales que el presidente argumentó.
Más aún, al atender una de las solicitudes de acceso a la información presentadas por Proceso, la Presidencia de la República reconoció no tener registro de averiguaciones previas sobre corrupción que respaldaran el discurso del jefe del Ejecutivo.
La declaratoria oficial de inexistencia de averiguaciones previas sobre corrupción la firmaron la Coordinación de Asesores, la Coordinación de Gabinetes y Proyectos Especiales, la Dirección de Administración, la Oficina de la Presidencia de la República, la Secretaría Particular del Presidente y la Coordinación de Estrategia y Mensaje Gubernamental, encabezada por Alejandra Sota, una de las colaboradoras más cercanas del mandatario.
Otro de los integrantes del gabinete y amigo del presidente, el secretario del Trabajo, Javier Lozano, también se refirió en ruedas de prensa a los desfalcos presentados en LFC, pero también en la Secretaría del Trabajo rechazaron contar con una lista de casos sobre malversación de recursos públicos. En su respuesta oficial, incluso reportaron que buscaron documentos al respecto en la oficina de Lozano, y que nunca los hallaron.
Aun cuando la secretaria de Energía, Georgina Kessel, igualmente comentó a la prensa que en la paraestatal se registraban actos de corrupción, su equipo de trabajo no pudo precisar qué tipo de casos irregulares conocían y endosaron la responsabilidad de atender las solicitudes de información correspondientes a la PGR y a la Secretaría de la Función Pública (SFP).
Respecto a los privilegios sindicales, Kessel respondió que este tipo de casos no los conocieron de cerca y sugirió buscar esa información en el Contrato Colectivo de Trabajo.

Las “ineficiencias”

La Secretaría de Energía (Sener) pretendió documentar las ineficiencias de la empresa en el Informe de reclamaciones presentadas contra Luz y Fuerza del Centro y la Comisión Federal de Electricidad correspondiente al primer semestre del año 2009.
Pero sólo se trata de un documento de 10 páginas donde se exponen quejas de ciudadanos y empresarios por el deficiente suministro de energía o por cobros irregulares de recibos. Señala que de las 49 protestas presentadas en seis meses, el 90% correspondieron a LFC, y el 10% a la CFE.
El mayor número de este tipo de quejas contra la LFC se presentaron en abril de 2009, cuando hubo 10 reportes, por cortes en el suministro de energía, por afectaciones a viviendas en obras y por cobros indebidos.
Las 44 quejas contra el servicio que prestó LFC en medio año –el último que estuvo operando– equivalen, en promedio, a siete por mes y a 1.8 por semana, según se desprende del documento referido. Pero no se estableció ningún vínculo entre estas quejas y las auditorías practicadas por la Secretaría de la Función Pública para evaluar el desempeño de los servidores públicos.
En diferentes foros, el presidente Calderón ha dicho que las ineficiencias de LFC –de manera especial los vaivenes en el voltaje– provocaron que muchos empresarios optaran por instalarse en las áreas controladas por la CFE e inclusive fuera del país.
Pero sobre este punto la Presidencia tampoco pudo aportar detalles.
Por separado, la Sener entregó una tabla según la cual en 1994 la paraestatal perdió el 16.32% de la energía producida, y en el año 2009 la pérdida llegó al 32.45%, lo que equivale a unos 24 mil 822 millones 688 mil 700 pesos. Según los cálculos oficiales, estos números exceden los estándares internacionales.
Aunque en su mensaje Calderón habló de actos de corrupción que carcomieron a la empresa, su gobierno no abrió ni un solo expediente por delitos relacionados con malversación de recursos públicos, y en la Secretaría de la Función Pública no tienen registradas investigaciones en torno a redes de corrupción en las que pudieran haber participado funcionarios y trabajadores sindicalizados de la paraestatal.
La indagatoria más reciente, sin concluir, data del 18 de septiembre del año 2009, pero de los datos disponibles se desprende que se trata de una acusación contra una persona.
Durante el actual gobierno, se han abierto cinco expedientes en la Secretaría de la Función Pública relacionados con presuntas irregularidades en LFC, y únicamente dos personas resultaron sentenciadas por cohecho: Marco Antonio Morales Castañeda y Jorge Ávila Pérez.
Otras tres investigaciones siguen abiertas, sin que por lo pronto pueda conocerse la identidad de los acusados. No obstante, las pesquisas hasta el momento indican que se trata de personas que no tienen relación entre sí y que no forman parte de redes corruptas.
Si se amplía históricamente la falta de pesquisas y de sentencias condenatorias por desvíos del erario, el saldo es aún más pobre.
Entre los años 1998 y 2009 –esto es, entre el último gobierno del PRI y las dos administraciones del PAN–, la Secodam y posterior SFP hicieron nueve investigaciones, de las cuales en sólo tres casos lograron que se castigara por cohecho a Alejandro Carrasco Silva, a Marco Antonio Morales Castañeda y a Jorge Ávila Pérez.
El caso más representativo implica a una red de ex trabajadores – vinculada a la dirigencia nacional del SME– que presuntamente se dedicaban a extorsionar a empresarios.
En el año 2003, la Secodam capturó a Mario Garfias –inspector y hermano de uno de los líderes del SME–, Gustavo Vanegas, Jesús Nájera y Enrique Martínez –funcionarios de nivel medio– cuando cobraban un soborno de 45 mil pesos a cambio de no cortar el suministro de energía a la empresa Cepra Servicios, la cual supuestamente tenía un adeudo de 192 mil pesos.
Estos empleados fueron detenidos en los baños de un restaurante Sanborns en la Ciudad de México, justo en el momento en que les entregarían un sobre con parte del dinero. Los implicados terminaron tras las rejas. Pero tiempo después la empresa se echó para atrás en la demanda, el SME se volcó para apoyar a sus compañeros y el gobierno cometió errores en la presentación de los hechos ante un juez, lo que facilitó el hecho de que los aprehendidos quedaran libres mediante un amparo y sólo fueran inhabilitados para volver a ejercer cargos públicos por dos años.
Por separado, la PGR tiene en sus archivos 14 averiguaciones previas sobre presuntas irregularidades cometidas en la historia de la LFC. Todas ellas corresponden sólo al gobierno de Calderón, aunque ninguna concluyó antes de la desaparición de la empresa. Hasta el momento siete de esos expedientes permanecen abiertos.
La PGR no informó respecto a las fechas precisas en que iniciaron tales indagatorias, pero pudo determinarse que seis de ellas corresponden al 2009, y una al 2008.
Además, existe otro grupo de averiguaciones (seis en total) que permanecen en la reserva. Esto es, que se quedarán congeladas hasta que existen más pruebas.

El alud de denuncias

El domingo 11 de octubre del 2009 Calderón tardó 10 minutos con 24 segundos para explicar la extinción de la LFC y la liquidación de 44 mil trabajadores.
En los alegatos enviados al IFAI para mantener la reserva de dos archivos especiales, la Secretaría de Hacienda destacó que no era posible soslayar que el número de trabajadores pertenecientes al SME representó para el gobierno ciertos riesgos sociales.
Aunque fueron escasas y poco significativas las averiguaciones previas por irregularidades antes de que desapareciera la LFC, el gobierno de Calderón sí canalizó numerosas denuncias y abrió investigaciones contra los trabajadores electricistas en cuanto iniciaron las protestas por la extinción de la paraestatal.
Hasta abril pasado, la PGR mantenía abiertas 250 averiguaciones contra líderes y miembros del SME. Además, se redactaron 26 actas circunstanciadas –sobre posibles delitos– y, sobre todo, figuraban ya 19 expedientes en manos de jueces federales.
Hacienda le dio al SME un trato de grupo extremista con capacidad de poner en riesgo la seguridad nacional por medio de sabotajes. Una de sus pruebas consistió en un resumen de 18 noticias sobre bloqueos en calles, desórdenes, marchas, riñas en mítines y la protesta realizada ante la casa del secretario del Trabajo.
Pero el comportamiento y el perfil de los ex trabajadores sindicalizados no se ajustan a las características de un grupo extremista: El SME puso en Internet su plan de acción y una cuenta bancaria para allegarse fondos, sus líderes son conocidos y decenas de sus integrantes se hallan expuestos públicamente en huelgas de hambre…

http://www.diario.com.mx/nota.php?notaid=3358fd56a8414ae0ff7f92d70eb20e8b

Diputados presentan controversia contra extinción de Luz y Fuerza

La CNDH pacta con electricistas revisar supuestas violaciones a los derechos humanos
Responde el dirigente Martín Esparza a Gobernación: la huelga de hambre no es por gusto"

Patricia Muñoz y Jesús Aranda
Periódico La Jornada
Miércoles 12 de mayo de 2010, p. 39

Los integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) no están en huelga de hambre por gusto. Si hubiera democracia en el país habría respeto del gobierno a las instituciones, a la ley y a los derechos laborales, respondió ayer el líder del gremio, Martín Esparza Flores, al subsecretario de Gobernación, Roberto Gil Zuarth, y sostuvo: el único responsable de este ayuno masivo es el gobierno de Felipe Calderón.
Esparza señaló lo anterior en el campamento de huelguistas instalado en el Zócalo capitalino, luego de la visita que hicieron ayer unos 200 miembros de ese sindicato a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). El SME acordó con esa instancia instalar de manera inmediata una mesa permanente para revisar todas las violaciones a los derechos de los trabajadores de Luz y Fuerza del Centro (LFC). Además, personal de ese órgano realizará una visita a los empleados que se encuentran en ayuno.
Los electricistas también acudieron ayer a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), donde diputados federales del Partido de la Revolución Democrática (PRD) presentaron una controversia constitucional contra el decreto de extinción de LFC, con el argumento de que el presidente Felipe Calderón invadió la competencia del Congreso al declarar la desaparición de la paraestatal sin el aval del Poder Legislativo.
La demanda que interpusieron los legisladores Ramón Jiménez, Banfredo Vargas y Agustín Guerrero en la oficialía de partes del máximo tribunal tuvo como contexto una manifestación frente a la sede de la Corte, en la que felizmente coincidieron integrantes del SME y organizaciones y familiares que demandan la libertad de los presos de Atenco, recluidos en los penales de Molino de Flores y el Altliplano.
Así, confluyeron oradores, pancartas y arengas contra el gobierno de Calderón Hinojosa, al que acusaron de tener presos políticos y dejar en la calle a miles de trabajadores.

El argumento central del recurso jurídico

Los legisladores explicaron que el argumento central de la controversia radica en que Felipe Calderón violó el artículo 73 constitucional, fracción décima, el cual establece que el Congreso es el único facultado para legislar en materia de energía eléctrica. Por ello, el decreto presidencial que liquida dicha compañía en octubre pasado es contrario a la Constitución, ya que no tomó en cuenta a los legisladores.
En ese sentido, el líder del SME planteó que la organización espera que la SCJN cumpla su papel histórico de hacer valer el estado de derecho. Dijo que este miércoles se van a entrevistar con ministros, a quienes van a presentar pruebas de que el gobierno federal mintió y presentó falsedades para acabar con una empresa pública y su sindicato.
Indicó que en la CNDH, donde ya habían presentado una queja por violaciones a los derechos humanos, les informaron que la Secretaría de Seguridad Pública Federal no ha presentado su informe justificando el uso de la fuerza contra los trabajadores en octubre pasado. Tampoco el director del SAE ha dado a conocer el reporte sobre las pertenencias, fondo de ahorro y otras prestaciones de los electricistas.
En cuanto a la demanda interpuesta por los legisladores, explicaron que, de acuerdo con la Ley de Entidades Paraestatales, el artículo 15 también fue usado como argumento por el Ejecutivo federal para desaparecer LFC. Para extinguir una empresa descentralizada se deben seguir los mismos pasos que dieron lugar a su creación. Es decir, para conformar Luz y Fuerza el Legislativo modificó en su momento la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica, por lo cual, para desaparecerla, tuvo que llevarse a cabo un procedimiento en el Congreso.
Los legisladores aseguraron que, no obstante el tiempo transcurrido –más de siete meses–, todavía están en tiempo y forma para interponer la controversia constitucional.

http://www.jornada.unam.mx/2010/05/12/index.php?section=sociedad&article=039n1soc